Internet en Cuba

Documentos de la CIA: ¿Planeó Fidel Castro atacar a EEUU?
Posted on 22 enero, 2017 by Café Fuerte

La CIA acaba de poner en internet, para todo el mundo, su más grande
compilación de documentos desclasificados: unos 930 mil, con más de un
millón de páginas en total.

Hasta el momento, el acceso a su Sistema de Búsqueda de Documentos
(CREST, por las siglas en inglés) se limitaba a quienes acudían en
persona a la sede de la Administración Nacional de Archivos y Registros
(NARA) en College Park, Maryland. Ahora pueden consultarse en el sitio
web de la CIA denominado Sala Electrónica de Lectura.

Entre la miríada de documentos salió a relucir el memorando que Arnold
Nachmanoff, alto funcionario del Consejo de Seguridad Nacional (CSN),
remitió el 16 de noviembre de 1970 a su director, Henry Kissinger, sobre
opiniones de Fidel Castro con respecto a Estados Unidos y sus temores de
otra invasión.

Más rollo que película

El memo resume la información filtrada al respecto por el diputado
comunista costarricense Manuel Mora Valverde, secretario general del
Partido Vanguardia Popular (PVP), luego de reunirse con Castro en La
Habana para discutir, con carácter oficial, la devolución del avión de
LACSA (hoy Avianca Costa Rica) que un comando del Frente Sandinista
(FSLN) había secuestrado el 21 de octubre de 1970, en el Aeropuerto
Internacional del Coco (hoy Juan Santamaría). La acción armada tenía por
objetivo exigir al presidente José Figueres la libertad -conseguida de
inmediato- de cuatro sandinistas encarcelados en la Penitenciaría
Central de San José: Carlos Fonseca Amador, Humberto Ortega, Rufo Marín
y Plutarco Hernández.

Mora Valverde discutió también por su cuenta ciertos informes que venían
circulando sobre bases en territorio costarricense para agresiones
contra Cuba. Además de jurar por su madre que Figueres jamás permitiría
tales instalaciones, Mora Valverde soltó que las descargas
anticastristas de Figueres eran de consumo del público, pero no
reflejaban el verdadero sentir del presidente. Figueres distaba mucho de
ser hostil a Castro y Cuba.

Figueres atrajo la atención de Moscú desde que, al ser retado a duelo
por el presidente nicaragüense Luis Somoza, aceptó con la condición de
que tuviera lugar sobre la cubierta del submarino soviético que Somoza
decía haber capturado. El PVP recibió de la KGB la suma de $300 mil
dólares para respaldar la campaña presidencial de Figueres, alias KASIK,
quien tras tomar posesión en 1970 estableció relaciones diplomáticas con
la URSS y empezó a venderle café. El jefe de la rezidentura en San José,
un tal Mosolov, se reunía regularmente con Figueres, pero este
coqueteaba también con la CIA y el seguroso castrista Manuel
“Barbarroja” Piñeiro se encargó de advertírselo a la KGB, que acabó por
desechar a Figueres como “inconsistente en sus opiniones y acciones”.

Castro olfateaba otra invasión

Castro repuso a Mora Valverde que las declaraciones de Figueres sí
importaban, porque tenía indicios de que Estados Unidos preparaba otra
invasión a Cuba. Y agregó que su tesitura frente a la invasión había
cambiado: en vez de esperar, como había sucedido con Bahía de Cochinos,
se lanzaría al ataque y “proseguiría la guerra hasta que la Unión
Soviética entrara en ella”.

El memo sugiere que las preocupaciones de Castro sobre otra invasión
pudieran traer su causa de recientes gestiones de exiliados cubanos,
ante gobiernos centroamericanos, en busca de colaboración y bases de
operaciones contra Cuba. “Si la información es fidedigna”, acota
Nachmanoff, la vehemencia de Castro pudiera conducirlo a emprender
acciones desatinadas y tendientes a la confrontación entre Estados
Unidos y Cuba y/o la URSS. Asimismo sugiere que la reacción de Castro
pudiera deberse en parte a las presiones de los rusos y de gente del
propio gobierno castrista para sacarlo poco a poco de su posición
preminente, como ya había señalado a Kissinger otro alto funcionario del
CSN, Viron “Pete” Vaky, en memo del 6 de noviembre:
– La elite gobernante en Cuba afronta una lucha intestina en torno a dos
maneras de dirigir el país: una respaldada por -y probablemente
inspirada en- los soviéticos, y otra encabezada por Castro y su vieja
guardia del MR-26-7.
– La posición central de Castro se ve amenazada por las tensiones
resultantes y al parecer Castro lo sabe, amén de tener pruebas de la
conexión soviética con tal amenaza

Nachmanoff adjuntó al memo suyo un informe de inteligencia que, “de ser
fidedigno”, ofrecía una perspectiva interesante de las opiniones de
Castro sobre Estados Unidos, sus temores a otra invasión y su posible
reacción a ella. Sin embargo, la desclasificación de la CIA llegó hasta
el memo del CSN y dejó fuera, como en otras muchas ocasiones, el informe
de inteligencia que constituye el meollo de la información.

Historia y estilo

Ya sabemos en qué paró aquella lucha intestina. Castro asistió al XXIV
Congreso del PCUS, que comenzó el 30 de marzo de 1971, y recibió la
mayor ovación a un delegado de partidos hermanos. Ese mismo año, su
Dirección General de Inteligencia (DGI) asumió algunas operaciones de la
KGB en Gran Bretaña, para mitigar la crisis desatada el 25 de septiembre
por la expulsión de 115 diplomáticos soviéticos. Al año siguiente, Cuba
ingresó -el 11 de julio- en la órbita soviética denominada Consejo de
Ayuda Mutua Económica (CAME). Vaky, Nachmanoff y Kissinger se quedaron
con las ganas de sacar partido de las presiones en torno a Castro y no
sabemos si el informe de inteligencia de la CIA previó este desenlace.

Al momento de la visita de Mora Valverde, Castro estaba al tanto del
“gran plan-político militar” que, desde diciembre de 1969, venía
anunciando el empresario cubanoamericano José Elías de la Torriente.
Ante miles de exiliados congregados en Miami para el unity rally del
sábado 21 de febrero de 1970, Torriente reveló que buscaría apoyo en
Latinoamérica. El 1ro de junio acudió a la radioemisora La Fabulosa
(WFAB) para dar parte de su gira por Brasil, Argentina, Venezuela y
República Dominicana. Y el 3 de julio largó en Madrid comunicado de
prensa sobre la invasión a Cuba con unos 15 mil efectivos desde un país
no identificado de Centroamérica.

Pamplinas. El 23 de abril de 1971, el veterano de Bahía de Cochinos
Felipe Rivero Díaz, declaró que el Plan Torriente estaba “más que
enterrado”. No pudo resucitarlo ni siquiera su primera y única acción
militar, que se llevó a cabo el 12 de octubre de 1971 contra el puesto
fronterizo y caserío de Boca de Samá. Torriente seguiría con la
cantaleta de guerra definitiva contra Castro hasta recibir -la noche del
Viernes Santo de 1974- un balazo mortal en la cabeza, mientras veía la
televisión en casa. El militante anticastrista Orlando Bosch negó su
participación, pero sentó lapidariamente: “Él jugó con las esperanzas,
las aspiraciones y el dinero del pueblo (…) Nadie más levantará una
falsa bandera por temor a perder su propia vida”.

Un ataque frustrado

Así y todo, la idea de atacar a Estados Unidos constaba en el repertorio
de Castro -según el FBI, no la CIA- por lo menos desde 1962. El 17 de
noviembre de aquel año, el FBI arrestó a Roberto Santiesteban, attaché
de la Misión de Cuba ante Naciones Unidas, y a los exiliados cubanos
Marino Sueiro y José García, bajo cargos de conspiración de sabotaje. En
el taller de García (242 W 27 Calle, Nueva York) se ocuparon granadas de
mano, artefactos incendiarios, detonadores y otros materiales propios de
acciones de sabotaje. Sueiro trabajaba allí a tiempo parcial. Otros dos
diplomáticos de la misión: José Gómez-Abad y su esposa, Elisa Montero,
se incluyeron en la denuncia, por suministrar explosivos a García, pero
gozaban de inmunidad diplomática.

Según el Director del FBI, Santiesteban portaba una pistola
semiautomática cargada, se resistió al arresto y trató de engullir unos
papeles con fórmulas de explosivos antes de invocar inmunidad
diplomática, que el FBI no había considerado porque Santiesteban entró a
Estados Unidos el 3 de octubre y sus credenciales aún estaban en
proceso. Gracias a la mediación del Secretario General de la ONU, U
Thant, Santiesteban saldría en libertad bajo fianza y terminaría
regresando a Cuba, después que Estados Unidos aceptara la alegación de
inmunidad. Los otros dos encausados se perdieron en la historia, como el
informe de inteligencia de la CIA adjunto al memo de Nachmanoff a Kissinger.

Chris Simmons, teniente coronel retirado de la agencia de inteligencia
militar (DIA, por sus siglas en inglés), puntualiza que el ataque estaba
previsto para el Black Friday y hubiera sido la acción terrorista de
mayor envergadura en Estados Unidos anterior al 9-11. La conspiración
habría obedecido al deseo de venganza de Castro en previsión contra el
incumplimiento por Kennedy del pacto con Krushev que diluyó la Crisis de
los Misiles. Los objetivos del sabotaje eran la Estatua de la Libertad,
la estación de ómnibus de la Calle 42, la Grand Central Station y otras
paradas del metro en Manhattan, las tiendas neoyorquinas de Macy’s,
Gimbels y Bloomingdale, así como refinerías de petróleo en Nueva Jersey.

¿Y qué nos dice ahora la CIA? Nada. El memo es del CSN y el informe
adjunto de la CIA, con supuesta información de inteligencia (INTEL),
queda en las tinieblas.

Source: Documentos de la CIA: ¿Planeó Fidel Castro atacar a EEUU? – Cafe
Fuerte –
cafefuerte.com/cuba/30231-revelaciones-la-cia-planeo-castro-atacar-estados-unidos/

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Translate
EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish
Calendar
January 2017
M T W T F S S
« Dec   Feb »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.