Internet en Cuba

Alan Gross: Si pudiera volver a Cuba, “visitaría a algunos amigos”
Afirma que “los Castro ya no están (realmente) en el poder”
lunes, enero 25, 2016 | Agencias

WASHINGTON, Estados Unidos.- El estadounidense Alan Gross cree que los
hermanos Castro ya no tienen las riendas del poder en Cuba ni son
relevantes para el futuro de la isla, y está deseando volver a visitar
el país donde estuvo encarcelado durante cinco años como “un peón, un
prisionero de dos Gobiernos” enemistados durante décadas.

En una entrevista con Efe, el contratista estadounidense, cuyo
encarcelamiento en Cuba complicó el acercamiento entre ambos países,
opinó que el Gobierno cubano está “fracturado en distintas fracciones
que tratan desesperadamente de aferrarse a su porción de un pastel que
se desintegra”.

“Los Castro ya no están (realmente) en el poder. No son relevantes para
el futuro de Cuba”, aseguró Gross, de 66 años, desde el apartamento en
Washington donde vive desde poco después de su liberación el 17 de
diciembre de 2014, el mismo día del anuncio del deshielo entre Estados
Unidos y Cuba.

El ex gobernante cubano Fidel Castro, añadió, “no es un hombre joven, su
tiempo es limitado y sus días se han acabado”.

“Él es el pasado. Cuba no puede permitirse vivir en el pasado, y lo
sabe”, continuó Gross, para quien Raúl Castro no tiene “completamente el
control, como sí lo tuvo su hermano”.

Visita y condena en Cuba

Gross, un especialista en electrónica contratado por EEUU para instalar
equipos que permitieran el acceso a internet a una pequeña comunidad
judía en Cuba, fue detenido en 2009 y condenado en 2011 a 15 años de
prisión por lo que el Gobierno cubano describió como “acciones contra la
integridad territorial del Estado”.

“No fui a Cuba a hacer ningún trabajo de inteligencia. Fui a Cuba para
mejorar la forma en que la gente se conecta a internet, como hacen otros
3 000 millones de personas cada día”, defendió Gross.

Aunque él nunca percibió su trabajo en Cuba como arriesgado, aseguró que
la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid, en
inglés), la que le contrató, “definitivamente” sabía que la misión que
le encomendaba era ilegal en la isla.

“Creo que el programa de Usaid en Cuba y el programa del Gobierno
estadounidense en Cuba durante los últimos 54 años no solo han estado
mal, han sido un fracaso abismal”, sostuvo Gross, que llegó a demandar
al Gobierno por negligencia debido a su encarcelamiento, en un caso que
fue sobreseído y que él aún confía en que vuelva a activarse.

“Fui un peón. Un prisionero de dos Gobiernos” que son igualmente
“culpables del resultado de 54 años de relación amarga”, agregó.

También considera que “el sistema de justicia estadounidense no funcionó
de forma eficaz para ‘Los Cinco’ ” cubanos condenados por espionaje en
EEUU en 2001, de los que tres fueron liberados de una prisión en Florida
el mismo día que Gross.

“Creo que a ninguno de nosotros se nos trató de forma justa”, dijo.

Regresaría a la isla “sin dudarlo”

Gross, un ferviente defensor del proceso de acercamiento bilateral,
irradia energía positiva y no parece amargado por lo que le ocurrió,
convencido de que es mejor “centrarse en los próximos cinco años que en
los últimos cinco”.

Ahora tiene una empresa de asesoría y se dedica a dar discursos mientras
intenta escribir sus memorias, y asegura que volvería a la isla “sin
dudarlo”.

“Podría ir a Cuba mañana. No estoy sujeto a ninguna restricción de
viaje. El problema es que el Gobierno cubano no me ha dado permiso”,
indicó Gross, que ha enviado dos solicitudes a La Habana para “explorar
la posibilidad” de que le permitan visitar la isla.

Si pudiera volver, “visitaría a algunos amigos”, volvería a la sinagoga
judía que frecuentaba en La Habana e iría por primera vez a una playa en
la isla; pero lo que más desea es “dar las gracias” en persona a la
madre de uno de sus compañeros de celda que, cada semana, le enviaba un
pudin que él siempre acababa probando.

Al contrario que en Washington, donde la gente le para a menudo por la
calle, Gross no cree que “mucha gente conozca” su nombre en Cuba,
porque, durante su tiempo allí, solo contó “cuatro o cinco veces” en las
que se le mencionó en el periódico oficial, Granma.

Además, está convencido de que EEUU levantará “inevitablemente” el
embargo, porque “la mayoría de estadounidenses lo quiere” y “a estas
alturas, es algo realmente insignificante”, que no bloquea la capacidad
de Cuba de comerciar con el mundo.

Por lo mismo, cree que, sea quien sea el próximo presidente
estadounidense, no cortará las relaciones con Cuba, porque habrá
demasiada “presión de los negocios y los votantes”.

Trece meses después de su liberación, Gross agradece el poder “caminar
grandes distancias en línea recta”, después de cinco años dando 10,000
pasos diarios para mantener su fuerza dentro de una celda de cinco
metros cuadrados que compartía con dos cubanos.

Durante el primer año, a Gross le interrogaban a diario y asegura que
incluso le amenazaron con ahorcarle y arrancarle las uñas, “pero eso no
ocurría a menudo, y nunca llegaron a hacer nada”.

Cada día, Gross da un largo paseo por Washington, y a veces, enciende
uno de los cigarros cubanos que guarda en un humidificador de madera en
su casa. También se ha aficionado al ron —aunque su favorito es de
Guatemala— y echa de menos los aguacates de la isla.

A pesar de todo, no cree que su vida “pueda volver a ser normal”.

“Mi vida se volvió surrealista el 3 de diciembre de 2009, y sigue siendo
surrealista hoy”, resumió. (EFE)

Source: Alan Gross: Si pudiera volver a Cuba, “visitaría a algunos
amigos” | Cubanet –
www.cubanet.org/noticias/alan-gross-si-pudiera-volver-a-cuba-visitaria-a-algunos-amigos/

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Archives
Calendar
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.