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Economía cubana: ¿hay apertura con control?
Por: Gabriela Esquivada

El régimen de los castro y el gobierno de EEUU retoman las rondas de
negociación. Infobae consultó a especialistas que analizaron de dónde se
parte y adónde se puede llegar en esta etapa nueva

Esta semana, el 27 de febrero, los Estados Unidos y Cuba volverán a
reunirse –el primer encuentro, el 22 de enero, fue en La Habana; ahora
será en Washington– para continuar el diálogo que se abrió en diciembre
pasado luego de más de medio siglo sin relaciones diplomáticas. Si la
ronda inicial se dedicó a discutir la reapertura de embajadas y enumerar
los temas que importan a cada país, este encuentro profundizará alguno
de esos puntos.

Hay temas sobre los que ya se ha avanzado en momentos específicos del
pasado: migración, lucha contra el narcotráfico, cooperación en
desastres, protección del medioambiente. Incluso el diálogo militar ha
sido más fluido que los intercambios sobre derechos humanos, libertades
públicas, lista de países que apoyan el terrorismo o el embargo.

El presidente Barack Obama ha tomado algunas medidas para colar algunos
intercambios económicos por huecos involuntarios de la Ley Helms-Burton,
la normativa principal del embargo. El Departamento del Tesoro y el
Departamento de Comercio enmendaron la reglamentación que les incumbe
para introducir “una nueva provisión que autoriza la importación de
ciertos bienes y servicios producidos por emprendedores independientes
cubanos”.

Entre la lista, se destacan productos que los estadounidenses
comprarían: automóviles (los antiguos Buick, Plymouth o Pontiac de los
tiempos prerrevolucionarios), ron y tabaco (que causarían colisiones
legales con las marcas Havana Club y Cohiba, que no se le renovaron a
Cuba por una ley estadounidense de 1998). Tampoco animales vivos y
vegetales, aunque la isla tampoco podría exportarlos: por su baja
producción, debe importar el 70 por ciento de sus alimentos.

“Las personas sujetas a la jurisdicción de los Estados Unidos –sigue el
texto del Departamento de Estado sobre las medidas del Tesoro y
Comercio– están autorizadas por licencia general a enviar remesas a
individuos y a entidades independientes no gubernamentales en Cuba para,
entre otras cosas, apoyar el desarrollo de negocios privados, incluidas
las granjas pequeñas, y los exportadores de los Estados Unidos pueden
vender comercialmente ciertos bienes para el uso de los emprendedores.”

Para entender el impacto potencial de esas medidas, Infobae consultó a
tres especialistas en estudios cubanos, que analizaron de dónde se parte
y adónde se puede llegar en esta etapa nueva.

¿Cambió algo desde que asumió Raúl Castro?

“Últimamente todo el mundo quiere saber cómo han cambiado las cosas en
las últimas dos semanas, pero el proceso no se limita a las últimas dos
semanas nada más”, ubicó la profesora Silvia Pedraza, cubana y
especialista en el tema del Departamento de Sociología y el de Cultura
Americana en la University of Michigan (UM).

En efecto, antes del 17 de diciembre la economía cubana mostraba algunos
cambios derivados de las reformas que Raúl Castro ha implementado desde
2008, como la apertura al cuentapropismo, la compraventa de inmuebles y
automóviles, la autorización de cooperativas rurales (y luego, las no
rurales) y la asociación de cooperativas en unidades más grandes.

“Desde que Raúl cogió el poder, él ha podido implantar esas reformas
económicas y más: por ejemplo, legalizó los celulares”, siguió Pedraza.
“Creo que él siempre tenía deseos de hacerlo, pero si uno ve la historia
de la Revolución Cubana, Fidel Castro no lo permitía.”

“CREO QUE ÉL SIEMPRE TENÍA DESEOS DE HACERLO, PERO SI UNO VE LA HISTORIA
DE LA REVOLUCIÓN CUBANA, FIDEL CASTRO NO LO PERMITÍA.”

Dio un ejemplo: la oferta de verduras y frutas. “Una vez que los
pequeños productores le venden la cuota al gobierno, pueden vender el
resto privadamente en los agromercados. La gente come mucho mejor y está
más contenta, es una reforma muy positiva. Pero ha pasado tres veces o
más en los últimos 50 años, y cada vez Fidel Castro se interponía y los
cerraba: ‘Por ahí entra el capitalismo’, decía.”

Con ella coincide Marifeli Pérez-Stable, profesora de Estudios Globales
y Socioculturales en la Escuela de Relaciones Internacionales y Públicas
de Florida International University (FIU): “Las reformas de Raúl Castro
se tendrían que haber implementado hace ya mucho. Su hermano siempre se
resistió a una reestructuración fundamental de la economía cubana”.

No obstante, le despiertan pocas esperanzas: “Las reformas de Raúl
Castro no han ido muy lejos ni remotamente. La economía todavía marcha
mal, aunque mejor que bajo su hermano. La vida cotidiana de las personas
es todavía una pesadilla”.

Sebastián A. Arcos, Director Adjunto del Instituto de Investigaciones
Cubanas de FIU, cree que “La economía cubana es un desastre, y lo ha
sido desde los tempranos ’60s, luego de que el régimen de Castro
nacionalizara todas las empresas y los comercios privados, cubanos y
extranjeros. Hubo un período de mejora relativa a finales de los ’70s y
comienzos de los ’80s, pero las cosas empeoraron luego del colapso de la
Unión Soviética, durante el llamado Periodo Especial.”

“LAS REFORMAS DE RAÚL CASTRO SE TENDRÍAN QUE HABER IMPLEMENTADO HACE YA
MUCHO. SU HERMANO SIEMPRE SE RESISTIÓ A UNA REESTRUCTURACIÓN FUNDAMENTAL
DE LA ECONOMÍA CUBANA”.

Para él, el problema de la economía cubana es estructural: “La mayor
parte de los economistas están de acuerdo en que las reformas que ha
implementado Raúl Castro son muy pequeñas y débiles para despertar un
crecimiento económico sustentable”.

Pedraza cree que un factor importante ha sido el descaecimiento del
hermano mayor: “Fidel está demasiado viejo, no tiene la capacidad para
imponerse que tenía antes, y eso le ha dado a Raúl una cierta soltura
para poner en efecto estas reformas que él siempre había querido.
Tampoco se trata de grandes transformaciones estructurales. Son cosas
que le dan un bienestar al que vive en la isla: tener un celular legal,
poder viajar fuera del país y volver (aunque cuesta mucho dinero),
desarrollar una ocupación independiente (aunque todavía no son todas las
que podrían ser). Si bien no van muy lejos, mejoran la vida cotidiana.”

“LA ECONOMÍA CUBANA ES UN DESASTRE, Y LO HA SIDO DESDE LOS TEMPRANOS
’60S, LUEGO DE QUE EL RÉGIMEN DE CASTRO NACIONALIZARA TODAS LAS EMPRESAS
Y LOS COMERCIOS PRIVADOS, CUBANOS Y EXTRANJEROS”

¿Qué cambia con los anuncios del Departamento de Estado?

El Departamento de Estado sintetizó las medidas del Tesoro y de Comercio
por las cuales los emprendedores cubanos independientes (deben probar
que no son parte del Estado cubano: eso sigue prohibido por la Ley
Helms-Burton) pueden exporten sus mercaderías a los Estados Unidos e
importar, si tienen los recursos. Es posible que el aumento de las
remesas jueguen un papel, aunque difícilmente capitalicen un emprendimiento.

“Las nuevas reglas del Tesoro son a la vez complejas, ingenuas e
imposibles de ejecutar”, enumeró Arcos. “¿Quién y cómo determina cuando
un cubano es un emprendedor sin conexiones con el Estado? Se espera que
las compañías estadounidenses que hagan negocios con estos emprendedores
controlen por sí mismas que las exportaciones de los Estados Unidos no
terminen en las manos del Estado cubano. ¿Pero cómo se puede realizar
este comercio si el Estado cubano tiene el monopolio del comercio
exterior?”.

La autoridad del Instituto de Investigaciones Cubanas opinó con
contundencia: “Estas reglas darán como resultado que el Estado cubano se
beneficie del 99 por ciento de este comercio con los Estados Unidos”.

Pérez-Stable presentó otro problema: las normativas al otro lado del
estrecho de la Florida: “Será interesante observar de qué modo La Habana
responde a la autorización del gobierno de Obama para que los comercios
de los Estados Unidos compren y vendan a los cuentapropistas y contraten
profesionales en Cuba de modo independiente. Las leyes y las normas
cubanas actualmente no permiten esas actividades”.

No obstante, la profesora de FIU observó los hechos como algo que ya
sucede: “Hay que empezar en algún lado. No hay panacea para la economía,
para ninguna pero en especial para la de Cuba”.

Quizá los cuentapropistas cubanos no tengan mucho para vender a los
comerciantes estadounidenses, y los comerciantes estadounidenses tengan
precios que no permitan muchas compras a los cuentapropistas cubanos.
Pero hay algo destacable en los anuncios, dijo la profesora Pedraza:
“Más que nada lo que importa es la nueva idea de que va a haber comercio”.

Aún el comercio one way, que lleve bienes de Estados Unidos hacia Cuba,
pueda ser de mutuo beneficio, observó. “En Michigan –el estado donde se
halla la UM– les han vendido pavos, por ejemplo. Y estamos teniendo un
cierto surgimiento de la industria automotriz: si pudiéramos mandar
partes para reparar esos viejos autos, o cosas para reparar las casas
como pintura o cemento, sería muy positivo tanto porque generaría dinero
para Michigan y beneficiaría a Cuba en la gran escasez de cosas.”

La dirección opuesta le resulta más compleja. “De allá para acá… Ellos
han tratado de exportar fruta en los últimos 50 años, pero acá la fruta
del país se produce en Texas, California y la Florida, y se importa muy
poquito. Inclusive la industria del azúcar está por el suelo: en este
momento se produce azúcar a los niveles del siglo XIX. Hoy en día la
industria del azúcar la cogió Brasil; Cuba la perdió.”

Pedraza apuntó a una exportación muy particular de Cuba, que en 2011
llegó a desplazar al turismo en la generación de divisas: los médicos.

“Tengo sentimientos encontrados, porque es exportar seres humanos como
si fueran un comercio”, dijo la socióloga de UM. “Y en Venezuela, por
ejemplo, es a cambio de petróleo. En los Estados Unidos hay una gran
escasez en el primary health care, que es lo que se hace muy bien en
Cuba, pero para poder ejercer aquí hay que pasar unas revalidaciones muy
difíciles.”

“LA DOBLE MONEDA EN CUBA ES UN IMPEDIMENTO SERIO PARA EL CRECIMIENTO
ECONÓMICO Y LA INVERSIÓN EXTRANJERA.”

¿Cómo se resuelve el problema de la moneda doble?

Además de la falta de un marco jurídico adecuado, la circulación de los
pesos cubanos y el peso cubano convertible (CUC) afecta a la población,
que sólo puede comprar ciertas cosas (bienes básicos: alimentos que no
estén en la libreta, jugos, insumos de baño, utensilios, ropa,
ventiladores) en tiendas especiales que sólo comercian en CUC, y también
a los que piensan poner su dinero en emprendimientos independientes en
la isla mediante las remesas ampliadas.

“La doble moneda en Cuba es un impedimento serio para el crecimiento
económico y la inversión extranjera. Esto lo entienden inclusive las
élites cubanas”, observó Arcos. “Pero es un problema muy difícil de
resolver, según la mayoría de los economistas. Requerirá que la política
haga ajustes dolorosos e impopulares, pero alguien tiene que hacerlo.”

Según la socióloga de UM, aunque todavía no sepan cómo hacerlo, las
autoridades cubanas ya discuten la unificación de la moneda creada en
1994 para controlar el mercado negro, donde un dólar valía veinte veces
más que lo que indicaba el cambio oficial. “Pero eso ha generado otros
problemas. Es muy difícil tener una economía funcionando y creciendo con
una moneda artificial, que no se corresponde con la moneda de ningún
otro país en el mundo”, destacó Pedraza. “La reforma monetaria va a
demorar todavía, pero es una necesidad si quieren ser parte del mundo
moderno, estar integrados con otros países de América Latina, o los
Estados Unidos, o Europa. También tienen que implementar las tarjetas de
crédito y el acceso a la Internet: en el mundo en el que vivimos, no se
puede hacer comercio sin financiación y sin acceso a la red.”

¿Como China, pero en el Caribe? ¿O como Vietnam?

En numerosas ocasiones el gobierno cubano se ha manifestado enamorado de
los modelos económicos de China y de Vietnam, países comunistas que
atravesaron una apertura o transformación para integrarse al mercado
internacional. Son muchas las diferencias entre China y Cuba: mucha
población rural contra mucha población urbana; una demografía que
permite un mercado interno enorme, contra un pequeño país de 11 millones
de habitantes; una capacidad de producción única contra un sistema que
no fomentó un aparato productivo; gran distancia geográfica de los
Estados Unidos contra 90 millas de costa a costa, entre muchas otras.

“SIN EMBARGO, LA ATENCIÓN A MODELOS COMO EL DE CHINA APUNTA MÁS BIEN A
PLANTEAR LA POSIBILIDAD DE UN REVERDECIMIENTO DE LA ECONOMÍA EN CUBA.”

Arcos lo cuestionó: “No creo que estén enamorados de los modelos de
China o Vietnam. Al liderazgo cubano le gustaría tener esa clase de
crecimiento, pero tienen mucho temor a realizar las reformas económicas
profundas que eso requeriría. Podrían haber seguido este modelo antes,
pero no lo han hecho porque temen perder el control”.

Más que al caso de China, el funcionario del Instituto de
Investigaciones Cubanas apuntó al de Vietnam: “Para convertirse en un
Vietnam del Caribe, Cuba necesita niveles significativos de inversión
extranjera. Estas inversiones sólo llegarán si el liderazgo hace las
reformas económicas y jurídicas necesarias para proteger esas
inversiones. En todo caso, ninguna inversión extranjera significativa
ingresará a Cuba mientras el embargo de los Estados Unidos siga en pie”.

Aunque China era muy pobre antes de su transformación (en tiempos cuando
Mao Tsé-Tung decía que “la hierba socialista es mejor que la comida
capitalista”), “Cuba no está ni cerca de donde China estaba en la década
de 1980 o Vietnam en la de 1990″, dijo Pérez-Stable. Coincidió con
Arcos: “Raúl Castro y los militares están enamorados sobre todo del
poder. Sus militares son los que controlan la economía”.

“CUBA NO ESTÁ NI CERCA DE DONDE CHINA ESTABA EN LA DÉCADA DE 1980 O
VIETNAM EN LA DE 1990″

Pedraza recordó que China era muy pobre y todavía lo es en ciertas
partes. “Vale la pena pensar en el modelo de China y también en el de
Vietnam”, dijo. “Es casi un fenómeno que Cuba se acerque a China: como
su relación fue siempre con la Unión Soviética, y los soviéticos y los
chinos eran enemigos, en Cuba nunca se hablaba de China desde el punto
de vista de un país comunista que podría haber sido un mejor modelo que
Rusia, por ser un país agrícola.”

Antes de la caída del bloque socialista, “Cuba estaba dentro de la
órbita de los rusos, y los rusos fueron sus benefactores, y lo son
todavía: Putin estuvo en Cuba y perdonó 32.000 de los 35.000 millones de
dólares de la deuda que Cuba había contraído, y que no iba a pagar
nunca”, agregó. Le preocupa: “No es un favor, algo quieren de eso”.

La socióloga de UM destacó otras diferencias: “China se ha especializado
en manufacturas. La gente trabaja con mucha disciplina en líneas de
montaje, algo que en Cuba nunca ha existido. En Cuba había azúcar,
tabaco, productos agrícolas y una pequeña clase media profesional, pero
factorías casi no había.” En su opinión, cuando Raúl Castro apela al
modelo chino quiere decir “que quieren abrir la economía al capitalismo
pero dejar la política cerrada, en manos del gobierno”.

Agregó: “La comparación con Vietnam es mejor. Es un país chiquito, como
Cuba; con una base agrícola que siempre ha sido parte de su historia. Y
Vietnam ha logrado registrar crecimiento económico muy bueno. Conozco
gente que fue a estudiar el caso y trajo una lección para Cuba: la
importancia de la pequeña empresa. Ahí hay un patrón que Cuba puede
seguir a partir del cuentapropismo”.

Source: Economía cubana: ¿hay apertura con control? | Acuerdo EEUU –
Cuba, Cuba, Estados Unidos, América Latina, Barack Obama, Fidel Castro,
Inversión extranjera, Raúl Castro – América –
http://www.infobae.com/2015/02/25/1629179-economia-cubana-hay-apertura-control

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