Internet en Cuba

TRIBUNA: CARLOS LAURÍA Y MARÍA SALAZAR FERRO

Los 'blogueros' cubanos burlan la censura
Las conexiones a Internet son lentas y costosas y el Gobierno ha
establecido muchas medidas de control. Aun así, cerca de 25 bitácoras
periodísticas recogen todo aquello que ocurre en la isla y que la prensa
oficial ignora

CARLOS LAURÍA Y MARÍA SALAZAR FERRO 21/09/2009

Una comunidad de blogueros, tan vibrante como entusiasta, está abriendo
un nuevo espacio para que los ciudadanos cubanos expresen ideas y
opiniones, en general ignoradas por la prensa oficial, mientras
establecen vínculos cada vez más estrechos con la comunidad
internacional, desafiando así el cerrojo a la libertad de expresión que
domina al socialismo cubano.

"Las noticias que se difunden por la Red están restringidas por una
comisión interministerial"

"No se enfrentan abiertamente al Gobierno de Raúl Castro; utilizan el
sarcasmo y la ironía"

La tarea de los blogueros no es sencilla: afrontan, a diario, numerosos
obstáculos legales, técnicos y económicos. Cuba tiene el índice de
acceso a Internet más bajo de todo el hemisferio occidental. Según las
estadísticas oficiales, sólo un 13% de la población tiene acceso a la
web, una cifra que, a juzgar por expertos, es demasiada abultada. Pero,
además, son pocos los cubanos que tienen ordenadores personales, ya que,
si bien el Gobierno autorizó en 2008 la venta de bienes electrónicos
-productos hasta entonces prohibidos para los ciudadanos de la isla-,
los altos precios convierten a los ordenadores en una mercancía suntuosa.

La ley impide que la gran mayoría de cubanos pueda conectarse a
Internet. Una disposición de 2003 sólo permite obtener acceso individual
a Internet a personas con Pesos Convertibles Cubanos (CUC) -una de las
formas monetarias habitualmente utilizadas por extranjeros-.

Pero, además, el organismo estatal encargado de proveer el servicio de
Internet, conocido como ETECSA, debe aprobar todas las conexiones. En la
práctica, esto conduce a serias restricciones para acceder a Internet.
Además de los turistas extranjeros, solamente un grupo de cubanos con
privilegios puede navegar por Internet. Entre ellos figuran los
intelectuales con vínculos en el Gobierno o el partido de gobierno,
altos funcionarios, algunos médicos en los hospitales y académicos en
las universidades.

La larga lista de restricciones también incluye la necesidad de obtener
una clave para acceder a Internet que es consignada por el Gobierno a
través del proveedor del Estado. Al igual que otros numerosos productos
que escasean en Cuba, las claves se pueden conseguir en el mercado negro
aunque los precios a pagar son elevados. A todas estas limitaciones, los
cubanos tienen que incorporarle un marco de normas fuertemente
represivas, con reglas que consagran la censura.

Las noticias que se difunden en línea, al igual de lo que ocurre con los
medios tradicionales, están restringidas por una comisión
interministerial encargada de regular "el uso de la información
procedente de dichas redes informáticas de alcance global" y asegurar la
ciberseguridad y defensa del país. Además, según lo establece el
Ministerio de la Informática y las Comunicaciones, los proveedores de
servicios de Internet deben "adoptar las medidas necesarias para impedir
el acceso a sitios cuyos contenidos sean contrarios al interés social,
la moral y las buenas costumbres; así como el uso de aplicaciones que
afecten la integridad o la seguridad del Estado".

No obstante todas estas trabas, los blogueros logran conectarse a
Internet en cafés, universidades y sedes diplomáticas. Luego de que el
Gobierno levantara en 2008 las restricciones que prohibían a los
ciudadanos cubanos acceder a lugares turísticos, los hoteles se
transformaron en otra opción. Sin embargo, nada es sencillo para ellos,
ya que las conexiones son sumamente lentas y costosas. Una hora de
Internet en un hotel o cibercafé alcanza un valor de 260 pesos (seis
dólares estadounidenses), cerca de la tercera parte del salario mensual
promedio de un cubano. La intranet es una opción más económica que, sin
embargo, sólo ofrece acceso restringido al correo electrónico y a un
puñado de sitios web cubanos.

La flamante blogosfera cubana está integrada principalmente por jóvenes
de distintas profesiones. Entre ellos hay artistas, músicos, docentes,
abogados, fotógrafos y reporteros. La mayoría está radicada en La Habana
y, aunque unos pocos prefieren emplear el seudónimo para preservar el
anonimato, en general los blogueros utilizan su firma al escribir en sus
páginas. Yoani Sánchez, y su blog Generación Y, es una de las pioneras
en la comunidad de blogueros. Generación Y surgió en abril de 2007 y
pronto trascendió las fronteras de la isla para convertirse en un sitio
que concentró la atención internacional. En la actualidad, Yoani Sánchez
es columnista estrella de distintos medios y también galardonada con
premios periodísticos como el Ortega y Gasset y una reciente distinción
de la Universidad de Columbia.

No es sencillo calcular la cifra de blogs porque algunos se desvanecen
al poco de aparecer en la web, pero un reciente informe del Comité para
la Protección de los Periodistas de Nueva York identificó alrededor de
25 bitácoras periodísticas que son actualizadas con regularidad. En sus
entradas, los blogueros ponen énfasis en temas inexplorados por la
prensa oficial. Son cuestiones relacionadas con los temas sociales que
afectan a la vida cotidiana de la población: los efectos de la peor
crisis económica desde la caída del comunismo soviético, la escasez de
alimentos, los problemas de vivienda y las carencias del sistema de
salud. Los comentarios políticos, las crónicas deportivas y las críticas
de arte son temas también analizados en los blogs.

Pero, además, existen alrededor de 75 blogs orientados a información
personal o familiar y que sólo se actualizan en ocasiones. Los
periodistas que trabajan en los medios oficiales también han invadido la
blogosfera, aunque su tarea está con frecuencia unida a difundir
propaganda socialista, promover la imagen del país y lanzar campañas de
descrédito contra los blogs independientes, a quienes acusan de apoyar a
la oposición política radicada en el exterior.

El origen de la blogosfera cubana, reconocen algunos analistas, tiene
similitudes con el movimiento de la prensa independiente que alcanzó su
máximo grado de desarrollo a mediados de los noventa y padeció, en 2003,
los efectos de una fuerte oleada represiva que culminó con 75 disidentes
en la cárcel, sentenciados a duras penas de prisión. Los periodistas
independientes, precursores del periodismo en línea, dictaban sus
artículos o los pasaban por fax a sitios web en los Estados Unidos y
Europa. En total, 20 periodistas que fueron condenados en la llamada
primavera negra de marzo de 2003 aún permanecen recluidos en condiciones
inhumanas en las cárceles cubanas por el mero hecho de ejercer su
derecho legítimo a la libertad de expresi&#
243;n.

Pero, a diferencia de los periodistas independientes, los blogueros no
se enfrentan abiertamente al Gobierno de Raúl Castro, sino que han
optado por una crítica basada en el sarcasmo y la ironía. La mayoría es
joven y prefiere no aparecer ligada a la disidencia, rasgo que contrasta
con la generación de la prensa independiente que fue duramente reprimida
en 2003.

La influencia de los blogs se hace sentir con más fuerza en el exterior
que hacia dentro de la isla, cuestión ligada a las vastas dificultades
que tienen los cubanos para acceder a Internet. Si bien los blogueros
han sido hostigados, hasta el momento la represión es de baja intensidad
comparada con sus colegas de la prensa independiente. Pero la
posibilidad de otra fuerte ola represiva del Gobierno cubano tampoco
puede descartarse, en particular si los blogueros acentúan sus críticas
y éstas alcanzan impacto en el exterior.

El crecimiento de esta comunidad de blogueros independientes es una
evidencia indiscutible de un cambio generacional, una señal de que hasta
un país tan aislado como Cuba se está moviendo con lentitud hacia el
siglo XXI.

Carlos Lauría es el coordinador senior del Programa de las Américas del
Comité para la Protección de Periodistas de Nueva York (CPJ, por sus
siglas en inglés). María Salazar Ferro es investigadora asociada senior
del Programa de las Américas.

Los 'blogueros' cubanos burlan la censura · ELPAÍS.com (21 September 2009)
http://www.elpais.com/articulo/opinion/blogueros/cubanos/burlan/censura/elpepuopi/20090921elpepiopi_11/Tes

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